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Friday, September 25, 2009

trozos de fragmentos




Iba caminando por la vereda de una calle de Paraísos,
atribulado por las cosas que iban a pasar
cuando cayo una roca en su cabeza
y se acabó la tribulación.

(No, de vuelta)

Una vereda con Fresnos,
una calle ignota,
una ciudad idiota.
Angustiado por todas las cosas que angustian: dinero, amor, hijos, incertidumbre.
Y una mas: la ciudad.
Un rayo cayó sobre su cabeza
y se acabó la angustia.

(Imposible, vamos)

Una vereda sin árboles, un cielo sin pájaros
un zoológico sin elefantes, un velorio sin deudos.
La nada iba ganando los vacíos de su alma.
Un avión cayó a sus pies con estruendo.
Setiembre explotaba.

(Muy bien, se edita.)

La novia lloraba en el altar.
Una vez mas el novio no había llegado.
Una vez mas la vergüenza y el desamparo.
Entonces la mamá que dice:
- Viste yo te dije que no te convenía.
Un planeta cayo sobre la iglesia.

(Muy bueno, editenlo así.)

Lo que te digo es que la vida no tiene porque tener sentido
puede ser una cosa que esta ahí y que hay que pasar
como cruzar la calle, como cruzar un arroyo
como la luz del sol o la oscuridad de la noche.
Como algo que te pasa y basta
como una enfermedad, como un placer
y nada más,no tiene mas vuelta.

(Eso no, es muy idiota.)



Como?
Yo no entiendo como me decís que hay que ver el proyecto.
El proyecto no importa. Lo que es mala es la idea.
Es decir, la idea de un campo de concentración es mala en sí.
No importa si va a ser con salas climatizadas,con piscina y tv color.
Una vía rápida, es una mierda y mas del aeropuerto decarrasco hasta el puerto.
Una gran frontera partiendo al medio la ciudad.
Una barrera mas impermeable que Avenida Italia.
Bloqueando los barrios, la vida, la sangre de la ciudad.
Es una porquería. Aunque fuera toda subterranea (así molestaría menos).
Para que queres una vía rápida? Para que se necesita? Rapidez, para el auto? Rapidez para aislarse de lo que pasa? Rapidez para ganar mas dinero? Rapidez para reventarse los cuernos contra una columna?
Sabés qué: hoy demorás 20 minutos o media hora a lo sumo, te parece mucho?
Es Vanidad y Destrucción. Nada más.
No el transporte de carga, no. Ese va por el anillo perimetral.
Lo que se necesita es un buen transporte colectivo.
Pero además estimulas la utopia de la ciudad jardin, el ghetto. No, no. Están locos.
Lo que?
Claro esos barrios homogeneos y monofuncionales son el ámbito del despojo y del crimen.
Equilibrio, seguro, equilibrio de usos, diversidad de funciones, eso es lo que mutila la via rápida.
Claro, siguen estimulando que la ciudad prosiga horadándose como un queso. La gente se va.
Pero los huecos, se llenan de mierda.
Ah, y te aviso que quieren ensanchar Bvar. Artigas, dicen que hay embotellamientos, JA!Embotellamientos de 3 minutos.
Son Patéticos.
Patéticos.
Alguien debería hacer algo.
Alguien!!!...
Alguien donde estas?
Si, son meteoritos de Dinero
botados a la nada
que ahora se dirigen hacia acá.


Wednesday, September 16, 2009

Gris (Epílogo)





Poco puede agregarse a lo relatado.
Quisieron las circunstancias que Aníbal, que por amor del
abuelo y el padre a la lejana Cártago llamabase el
prot.agonista, una hora despues aproximadamente, de
abandonar el bar donde comiera su fainá, bebiera su agua y
fumara sus cigarrillos continuando a todas luces con su
oscuro errabundeo por las calles, fuese atropellado al cruzar
un semáforo con la luz verde.
Un camión de carga, cree la policía técnica que por la falta
de descanso del conductor, no percibió el cambio de color
del pequeño circulo de verde a ambar y luego rojo, quizás un
pestañeo cediendo a los demonios del cansancio, y acabó
arrollando al bueno de Aníbal.
Y vino a ser uno de los polícias, el que llegó primero al lugar,
con su ovejero alemán, un lejano amigo de mi infancia: "El
Duro", quien me aproximara esta historia que ahora estoy
un poco relatando y otro tejiendo.
A los pocos días del suceso, encotrandome en el boliche al
que concurro por lo menos los jueves de tardecita, nos
encontramos y luego de los abrazos y preguntas de rigor por las
familias, amigos, me dijo:
- Bo junta, mirá
y sacó un par de papeles doblados
- Que es eso?
- Quedó tirado en la calle la otra noche que atropellaron a un
tipo. La verdad es que no sé porque los guardé. Al final se
me ocurrió que a vos te podían interesar.
- A ver dejame ver.
Uno de los papeles doblados de tiempo atrás (negruzcos en
los bordes del doblez) tenía un membrete de la
Administración de Ferrocarriles, que supongo era el lugar de
trabajo de Aníbal. Parecía una suerte de agenda, un raconto
de lo que iba a hacer Anibal posiblemente el día que murió y
que ya fuera relatado en la primera parte de narración.
El otro, también doblado de mucho tiempo atrás, con una
letra particularmente abstrusa, dificil, no lo pude descifrar de
inmediato.
Luego de la conversa larga con la barra, le dí un abrazo al
Duro y le dije: "despues te cuento".
Llegado que hube a mi morada, me aboque a descifrar con
ahínco el manuscrito, que a propósito parecía querer
dificultar mi lectura, con ganchos, abreviaciones, tachaduras
y correcciones. Sin embargo cotejando los dos textos e
ingeniandome para entender llegué a descifrar esto que
presento a ustedes ahora.
Lo hago porque me llama la atención el apasionamiento de
este funcionario de una institución en vias de extinción. Y
también el tono meloso, casi cursi por momentos (sobre todo
al principio).
Y otros con vibraciones Whitmanianas.
En fin, me pareció interesante para aproximarse, digamos, por el lado felino.



"gruñido
quiero tus garras rasgando mi piel,

quiero tu pelaje lustroso brillando al sol
y tu carrera veloz en la pradera
atrapando violentísima al venado
clavandote en sus cuartos traseros,
haciendolo caer
hundiendo tus colmillos en su garganta
y después de esa danza maravillosa
compartir la carne caliente y fresca conmigo
morder, cortar, abrirnos paso entre las visceras y los huesos
al alimento palpitante e inocente.
y sentir tu zarpa pesada y cálida, ensangrentada, en mi
pecho
y tu boca roja comiendo de la mia
chocando los dientes
en el brindis famélico y salvaje
(oh, esos magníficos dientes felinos)
Y así nos tejemos en la urdimbre de la vida
asi nos hundimos en la noche de los tiempos
asi buscas que el ancla se afirme, abriendose paso
en tus entrañas
moviendo rítmica, precisamente tus caderas
sobre las mías
goteando saliva y sangre en mi hocico y en mi boca
y escucho bajo las estrellas
en el enjambre de besos, lenguas y labios
la música primigenia de tu voz
de tu gemir agudo y penetrante
hechizando gozosa las profundidades
de mi mente,
empapada de tí.
hasta que caes agotada a licuarte
Leona
a mi abrazo, crepitante,
agitada, exhudante de fluidos
exhultante de sonrisas,
destellantes los ojos
de tanto conjugar
el verbo amar en la carne"

..................................................................................

Y nada Naturaleza Humana de Michael Jackson (in memorian)
que es medio melosa tambien, Versión Miles








Monday, September 7, 2009

Gris (parte III)



"...porque es asi la oscuridad
donde encuentras ángeles en la ciudad
donde encuentras santos, martires y biblias..."
Mandrake



- Es una hija de siete mil putas.
- Calmate Javier, ya lo sabíamos, no?
- Si, pero esto es demasiado. Y todavía la carta del tipo, dice todo, donde se encontraban, los dias, desde cuando. Y el infeliz confiesa como la quiere.
- Ahora la tenés en tus manos, bebé. Ya la podés dejar.
- Te dije que no, amor. Yo no quiero que ella se quede con Andresito. Además no me da la guita, no. Eso es imposible. Ya debe haber roto la carta, además.
- Pero, ¿no era lo que querías? No entiendo..., ¿y yo?
- Aguantá, ahora te llamo. Ya salió.
- Javier!

Había estacionado en la otra esquina en la perpendicular que moría en su casa, cuando vió abrirse la puerta arrancó con fuerza contenida.
Hubiera querido tener más bronca.
Doce años con María. Bien. Buenos momentos. Todo bien montado. El noviazgo fué animado, no le parecía que diferente a los de sus amigos. O de novias que había tenido antes.
Buen sexo, sí, y mejor que con las anteriores (hasta le daba miedo, por momentos). Muchos amigos, sí. Vacaciones, sí.
Y el casamiento, el corolario lógico, luego de terminada su carrera de Doctor en Medicina.
Sí claro que la quería, siempre la quiso, mucho. Aún cuando tuvo alguna otra relación pasajera, contingente , con compañeras de estudio, de los hospitales y ahora esta nurse, con la que había hablado.
Simpático, inteligente, buen estudiante, y hasta con actividad gremial; además de fiestero y cantor; tenía ángel, claro.
Tampoco la pátina de convicciones de aquella época, se había diluido.
Aunque sí lo que entendía por una pareja, o "la mujer de su vida". Por lo menos lo que había logrado concretar de eso.
En el resto de las cosas, la pasión se había atenuado, aunque no la alineación con mas o menos los mismos intereses y hasta ideas políticas.
Y habían surgido otras necesidades y compromisos económicos, profesionales, un hijo; que habían desplazado a las otras preocupaciones abstractas, más lejanas. Pero seguían presentes en el menú.
Finalmente la lluvia lenta pero implacable del tiempo, la rutina; erosionó lo más tangible, la intesidad sexual y la cordialidad que compartían con María. Antes no había reproches, no habían gritos, o desplantes, aún en situaciones difíciles. Ahora sí. Ahora, y desde dos años atrás.
Se intensificaron, concomitantemente, las contingencias hasta Raquel, la nurse, jovencita, con la que compartía esa pasión alentada por la lejanía, con, de, por, María.
Y miraba al tipo que salía de su casa.

María, Maryam aparecía en el Corán , e Isa ibn Maryam (Jesús hijo de María) su hijo, que no es Dios allí, es un gran profeta. Y María, Maryam, (a quien corresponde una surá o capitulo entero del texto sagrado), también es virgen en el Corán; pensó extrañamente luego de cerrar la puerta. Al levantar la vista vio el auto que se comenzaba a mover dese la calle que salía perpendicular a la puerta. Desde arriba del repechito, comenzaba a bajar, con el motor encendido y las luces apagadas, en la noche ya.
(Pasó como un rayo, con un zumbido fuerte, la imagen del gran Saladino, con su favorita, abisinia, etíope, negra, hermosísima, entre las sedas y almohadones y alfombras y fuentes).
Como si cayera ahora en los extremos que había pasado. Se le aflojaron las piernas.
Pensó en el Misericordioso, el Compasivo, Dios. ¿Qué se le había revelado con María? ¿Porque esa felicidad? limitada, acotada, encorsetada, como ninguneada. Se le estaba dejando comer de a pedacitos, como los animales del zoologico, a través de la reja, prueban, pero no pueden alcanzar todo.
Los pensamientos, las ideas, pasaban rápido, muy a prisa por la cabeza, sin detenerse, como un torrente incontenible.
Sentía el puño de la angustia crecer en la garganta. Aceprax. Y se llevó dos miligramos bajo la lengua.
-Me falta algo, ¿que es?,
Lo buscó en el piso.
No se daba cuenta de qué.
Prendió otro cigarro.
El auto seguia bajando, pero él no lo miraba ya, casi.
Levantó la vista del piso y vió, bajo las luces de Sodio, amarillentas, una cabina telefónica roja, de madera con vidrios, prismática, brillante, como de una película. Y el teléfono negro. Alguien hablaba adentro, iluminado por una luz blanca.
Más allá, en la otra cuadra, otra cabina igual y enfrente tambien.
No podía distinguir a la persona, su cuerpo, sus rasgos.
Trrriiiiinnngggg, Trrriiiiinnnnnnggggg!!!!!!!!!!!
Su celular tenía el mismo timbre que los viejos télefonos.
Atendió.
-¿Que haces pá?
- ¿Cómo andás Alejandro?, dijo extrañado.
- Bien, mañana voy por tu casa, ¿te parece?.
- Si claro, pero tu hermana viene el viernes.
- Claro papá, viernes es mañana, ¿qué te pasa?
- Nada, nada, dale, nos vemos, un beso.
- Chau, un beso, pá.
Los ojos se le llenaron de lágrimas, estaba convencido de que era miércoles.
La persona dentro de la cabina, hacía gestos cada vez mas vehementes, parecían similares los de las otras dos cabinas que veía también.
Tengo que ir a comer algo. ¿Donde habrá un boliche, en este barrio cajetilla?
La pastilla diluida bajo la lengua comenzó a aflojar el puño en la garganta.
Miró hacia atrás para ver que pasaba en la primera cabina roja.
Y vió que el auto seguía acercandose,
- Ahhhh, es el auto que estaba en lo de María.
Triiinnng!!!!, el celular en la mano.
Un mensaje de María.
Leyó: "estás bien, amor, te calmaste? despues vamos a hablar por favor cuidate mucho para mí."
- Andá a la puta que te parió, a la putísima madre que te parió, le salió, medio fuerte, pero sin gritar.
Las lágrimas apretaron de nuevo y rodaron y se secó los mocos.
Al ver el auto de nuevo, fantasmal, siguiendolo, pensó y buscó, se palpó el abrigo, los bolsillos del pantalón, de la camisa.
No lo había traído, no sé daba cuenta de que, pero no lo habia traído.
Bajó a la calle y miró al auto que prendió las luces.
Creyó reconocer a Javier al volante y acelerando.
Su cara le pareció mas familiar, como de un político.
Pero encandilado por las luces, se tapó la cara y cayó de vuelta a la vereda, mareado.
El auto siguió.
- ¿Que quiere este tipo?
Apoyado en un árbol, se levantó.
Vio la plaza, con sus cuatro cabinas telefónicas en cada esquina y unas luces para peatones muy bonitas, arboles altos, Araucarias, Tipas, algún Eucaliptus, bancos verdes, unas palmeras, una estatua. Ahora hablaban otras personas en las cabinas. Eran negras y todas gesticulaban mucho.
Un boliche en diagonal. Se encaminó.
Pero caminaba y la diagonal se estiraba, el boliche no se acercaba, no se alejaba, pero se iba estirando, plasticamente, como siguiendo el tenor de la humedad que iba aumentando con la noche.
Por fin comenzó a llegar, entre la bruma mojada.
Y del bar, salían dos personas con ojos grandes, redondos y los trajes brillantes, mojados. Con sombreros, raros. Y salía humo, gris o azulado.
Entró, con su cigarro prendido.
- ¿Que quiere? le pregunto el hombre que estaba en la caja.
No podía distinguir bien si había mas gente.
-Estamos por cerrar, le dijo el tipo.
- ¿Tiene algo para comer?
- Queda fainá
- Bien, dos de orillo y una mineral.
Sacó el celular.
Escribió a María:
Mañana te llamo.


Monday, August 31, 2009

Gris (parte II)




"A donde va el buey que no are
responde con prontitud
si no tenís la contesta
preparate el ataúd"
"El Albertío", Violeta Parra

Pero con la pitada profunda vino el mareo, que se hizo vahído y ceder las piernas y perder conciencia.
El cuerpo helado, en el aterrador mar negro de inmensas olas que no veía, las manos ateridas hundidas como garras en el salvavidas, en el caos del viento y la lluvia sin cielo y relámpagos ensordecedores y rayos salvajes que hendían la oscuridad y alumbraban la espantosa escena.
Pero el frío cedía y el calor arropaba el cuerpo y la garganta seca y la luz en las calles despojadas, polvorientas de cierto pueblo del norte, a lo mejor Tambores o en la única calle triste de La Hilera, una hilera de casitas no muy lejos del rio Tacuarembó (y del triste villorio de Montevideo Chico), cerca de unas lagunas, de cierta estancia donde un jinete capataz, elegía capinchos machos con la mira de su rifle, para saciar el apetito de los patrones. O él mismo con los moretones en el hombro niño, de los culatazos del rifle, de dispararle a las perdices cerca del Arroyo Malo.
Y de ahí por el rio Negro iba pasando San Gregorio y pasando aún el Paso de los Toros a las felices, combativas, vibrantes y antiguas tarariras en la desembocadura del Salsipuedes.
Y el vuelo caprichoso veía de pronto el asesinato sórdido de Urquiza a manos de los cuchilleros de Lopez Jordan, en su mansión fastuosa del Entre Rios.
A un helado pasaje por Carreta Quemada o por el lino florecido de "Mundo Azul", en el Fusca.
A cierto chasque galopante que llevaba un mensaje de Andresito (desde las cercanías del Palmar de San Borja) a Artigas (en las cercanías de Tacuarembó); asesinado en los montes de las quebradas del arroyo Lunarejo en el fondo de la Cuchilla Negra*.
A las ruinas de las Misiones que lo conmovian en su mineral decadencia (más cercanas las de San Miguel).
A los alegres viajes en los Tranvías de Asunción que habían sido de Montevideo.
Y finalmente a los primeros encuentros clandestinos con María, que produjeron aquel escrito,

"Será mejor que no te muevas
del remanso cálido, cómodo, de tus días.
El único confort que puedo darte
es hundirme en tus entrañas dulces.
Solo fiel a mi desidia."

Pero, nada le interesaba mas que estar en ella.
En su cuerpo y su palabra.
Extrañamente no se cansaba de sus olores, ni de sus gustos, ni de su compañía.
Volvió atormentado a los ojos verdes, los bucles oscuros y la voz de María que lo llamaban, cerca de su cara.
Volvió.
-¿Vos estas loco?
Hizo un esfuerzo, pero no le salía la voz.
No comía desde las 8 de la mañana, todo el dia dando vueltas por ese barrio.
-Ahora levantate y andate que Javier tuvo un llamado. Despues hablamos.
Le salió un hilo de voz,
- yo te amo María, no puedo más.. .
- Callate, que está mi hijo, despues hablamos. Sé un poco racional.
- Le dí una carta a tu marido.
- Si, ya la ví, pero él no la leyó. Tuvo un llamado de urgencia, por suerte.
...
- Además, ya la rompí. Andate, por favor, si me querés, andate.
Tomó el vaso de agua que le ofrecía María.
Miró detenidamente el hogar, la mesa petisa con los adornos -en particular el caballo colorido de madera-, el hogar y la leña, el cómodo sofá de tres cuerpos en que descansaba su cuerpo que ya se levantaba, la mesa más allá, de madera oscura y sobria.
Los cuadros en la pared, todos originales, oscuros, salvo una lámina, El beso de Klimt.
Pasando el hall de entrada, el escritorio y el pibe jugando en la computadora.
- Nunca vamos a estar juntos, le dijo, mirandola a los ojos.
Se puso el abrigo y la gorra y pensó en darle un beso, en hundirse en su boca.
Pero no, se dirigió a la puerta sin mirarla.
-Adios.
No contestó, salió y cerró la puerta.

Medio mareado todavía, veía un auto estacionado en la esquina, que tenía algo familiar.

*Nota del autor: un pequeño relato existe al respecto.


Monday, August 17, 2009

Gris (parte I)

"... he vuelto
cuando duele más el recuerdo
que la ausencia..."
(Alfredo Zitarrosa, creo)

Si, era de tardecita en la ciudad.
Calle arbolada, veredas amplias.
El tipo tiró el cigarro al piso y lo apagó con el zapato (o sea moviendo el pie, ubicado dentro del zapato).
Desde la mañana daba vueltas por el barrio.
Pensando.
Pensando.
Pocos boliches, para meterse, en realidad casi ninguno.
La decisión, o su proximidad lo habían llevado a los ansiolíticos y los ansiolíticos a cierta calma cretina, con la que observaba el paisaje.
Predominaban los caserones de buena construcción algunos mas racionalistas.
Otros con un toque andaluz.
Otros con techos de tejas a dos aguas y conjuntos habitacionales finos, con casitas duplex y techos de pizarra, ladrillo visto.
Tambien había algún edificio de tres pisos y casas mas antiguas, de altas ventanas a la calle sin jardín.
Pero dominaban los jardines.
La vereda tenía unos seis metros de baldosas contra las casas y tres metros encespados, contra el cordon desde donde subían árboles tremendos, plátanos, tipas, jacarandaes. Su vista no podía evitar el recorrido hacia arriba, a las ramas que se movían flexibles, elásticas con la brisa hasta terminar dejando la atmosfera oscura de la sombra y alcanzar el fondo fucsia de un cielo que se incendiaba antes de morir.

Uff. La cabeza del tipo iba y venía de la mina al marido, de sus hijos al de ella. De su trabajo, de sus lugares, de sus amigos.
La vida hacía un quiebre en ese punto.
Justo ahí.
Sentado ahora en un murito, le sacaba las pelotillas de lana a su pulover azul. Era una actividad inútil, pero que lo tranquilizaba, lo ayudaba a pensar, a ir diluyendo el pensamiento y finalmente a pensar en nada, por horas. Despues hacia pelotas juntandolas y apretando la lana entre las manos y les daba una patada al aire.

El aullido lejano del tren, lo saco de su huida hacia adentro,
justo antes de tirar el cigarro.
Justo antes de decidirse a encarar la puerta
justo antes de mirar fijo la casa
y comenzar a caminar, con la vista fija en el timbre.
Era una casa bonita, con un jardín al frente y grandes ventanales.
Un garage con el auto de tres años estacionado en el jardín.
Lo feo eran los aparatos de aire acondicionado que salían para afuera como dientes o muelas, mal ubicados y sus cañitos goteando.

Ay. Levantó el brazo y oprimió el timbre.
Su sonido apagado desde adentro del hogar, lo hizo temblar, erizarse, marearse en un resplandor de cambio de conciencia, como un fogonazo instantaneo en la cabeza.
Pasaban imagenes veloces en su mente, de ella, de su infancia, de su padre.
Pasaban automóviles veloces a su espalda, por la calle.

Sintió el murmullo de adentro:
-Andá vos Javier, yo estoy con Andresito.
-Bueno voy, voy.
Ahí viene, suspiró.
Se acomodó el sobretodo, tragó saliva y trató de ahuyentar las imágenes de la cabeza.
Se situó a un metro y medio de la puerta, erguido como una tabla.
El pestillo giró, ruido de cerradura y puerta que se abre, recortando el tipo contra la luz cálida del hogar.
Otro fogonazo en la cabeza.

-Si?
(nunca lo había visto y le era familiar, que extraño)
...
-Que desea?
(parecía que lo conocía de otra época, de la infancia, de un sueño)
...
-No puedo estar acá toda la noche.
(Vamos, vamos)
-Acá.. ¿es la familia...? susurró.
-Aristimuño, ¿que necesita?.
-¿Esta casa está a la venta?
(en un hilo de voz, el guión ensayado le pareció idiota).
-No, no. Que yo sepa.
-A ver. ..
Y revisó en los bolsillos buscando la carta con el detalle de lo que le quería decir a Javier.
Un relato de su relación con María, la esposa, ¿una justificación?, la confesión del amor, su deseo de terminar de...¿de terminar que?
El sentía un angustioso amor por María, como el del naufrago que se aferra al salvavidas en el monstruoso mar nocturno.
Pero no tenía ninguna posibilidad de proponerle algo.
A la mina no le interesaba otra cosa que amarlo cada tanto.
Vivía bien, cómoda, aunque le desagradara dormir con Javier.
Entonces el tipo había decidido el incendio, y encontrando la carta carraspeó:
- Bueno, de cualquier manera le dejo...
Apareció el niño, sacando la cabeza por abajo del brazo del padre,
-¿Quien es papá?
-No sé Andres, el señor estaba tratando de darme algo...
-No, me equivoqué. Disculpe la molestia.
- No, pero, espere, ¿que me iba a dar?
Era inutil, el hombre ya se ponía la gorra y dejaba el jardincito.
La noche se había tragado la luz.
Eso hubiera sido lo mejor, imaginó, mientras se alejaba, luego de entregada la carta a Javier.
Y ya de espaldas a la casa encendió el cigarro y tiró el fosforo por encima del hombro.


Monday, June 15, 2009

18 y Ejido - Tres Cruces

"Tenemos , todos los que vivimos
una vida que es vivida
y otra vida que es pensada,
y la única vida que tenemos
es ésa que esta dividida
entre la verdadera y la errada.

Cuál , sin embargo es la verdadera
y cuál la errada, nadie
nos lo sabrá explicar;
y vivimos de manera
que la vida que tenemos
es la que tenemos que pensar."

Fernando Pessoa



Sometido al imperio de tus ojos
encandilado por el aura de tu sonrisa
deambulo en la vereda,
voy combustible
sonriendo
tramando lascivia
sobre tu piel blanca
elucubrando lujuria
que juega en mi sonrisa
miro gente que no me dice nada
miro gente que pelea por su vida, hoy
miro niños
a todos va mi sonrisa, a todos
no es por ustedes, no
(hoy no logran distraerme)
es por tu imperio ególatra,
por tu señorío sobre el territorio de mi piel
y los signos y los símbolos que me pueblan
y que soy
y que ya no son lo mismo
y significan otra cosa.

y va mi mano por tu muslo blanco
y mi boca llena de saliva acá
al lado de una señora
que mira mi cigarro húmedo
que no prendo en el bus,
y mira temerosa mi sonrisa cuando le pido paso
(no la voy a besar esta vez, madame , muy amable)

y encendido mi cigarro, no arde como yo
que me consumo en las llamas
que crepitan en mi pecho
quemando mariposas
consumiendo gusanos que viven de mi alma oscura
y entonces, asciende el flujo energético
desde abajo,
e insulto al del mercedes que se me viene encima, cuando voy cruzando,
y le niego al roto que me pide un cigarro
y pateo una botella de plástico al medio de la calle
y quiero patear y provocar
y tropiezo en una baldosa erguida irreverente,
-la conchadelalora-
ciudad miserable!, ciudad maldita!, grito
(susurro en realidad, pero grito en mí)
y trrrriiiin trrrrrriiiin trrrrrriiiin
pavorosa vibración contra mi torso
el celular,
me detiene al costado de la calle
un fogonazo
un golpe en el pecho
(pero desde adentro),
¿uno de tus textos penetrantes,
o aún tu voz honda?
vacilante
mi mano
lo toma...



Monday, May 11, 2009

Cuando Acabe Contigo

Oh , cuando acabe contigo
cuando esté contemplando tu cuerpo
ablandado por el gozo
brillante exudación, rocío que se enfría levemente
en tu cuerpo tibio
y goteen líquidos brillantes
de tus profundidades
y lágrimas de tus ojos entrecerrados,
ya no seré el vampiro que bebe tus humores,
seré el inmundo dragón que soy
y te tomaré en mi boca
moviendo mis alas membranosas
te mostraré desnuda y exánime
a toda la ciudad
tan blanca
pasearé por los suburbios contigo entre mis dientes
y te verán los seres miserables
las criaturas patéticas oleran tu cuerpo
pasaré cerca de los muertos que caminan
y el agua pútrida
y sobre los grandes edificios
y sobre los lujosas mansiones del poder
y todos clamaran por ti
por tu cuerpo
por tu blancura
y cuando todos te hayan visto
te llevaré para siempre
a mis cuevas altas
rodeadas de riscos
de caídas súbitas a la nada,
y no te dejaré ir
a nadie verás si no a mí
solo para mí
serán tus palabras y tus lágrimas
tus sonrisas y estertores
te detendré con el abrazo perpetuo
con el beso ardiente
viajaras en mi boca
sobre mi lomo
desnuda
en el frío
en el calor
en la lluvia
en el crepitar
de nuestro fuego
abrasador,
allí estarás conmigo
hasta que yo muera
o mi universo se disuelva
y te libere,
y te desgarres
queriendo volver
a mis cuevas
a mi oscura patria
de la que solo quedará
tu recuerdo
sangrante
amor


Imagen gentileza de Wonder, atinada en la ilustración y la palabra. Merci.

Sunday, March 15, 2009

Lo que te estaba por decir...

...el Oeste montevideano es vasto y diverso.
Comienza con algo de eso que decís,
De jardines y calles de amplias arboledas,
Pero más al Oeste se vuelve proletario, malevo, pobre (hacia los arroyos)
y también ranciamente aristócrata por momentos.

Lleno de Utopías llorosas como los eucaliptus y los sauces.
Rutas, accesos violentos de miserias,
Injusticias ardientes y lugares misteriosos, lascivos, terribles y hermosos.
Puentes, los más lindos y abyectos
-Especialmente proclives al crimen
y a la busqueda de la felicidad.
Y aún a ambas cosas a la vez-
Encuentra el Abandono y Cementerios altos, la Bahía.
Una fortaleza con cañones, ranchos, bosques, playas y field de golf.
Hay raza: india, negra y otras aún distintas.
Lastimosamente pobre y precario.
Y aún bellas jóvenes de orgulloso, fértil vientre.

Solidamente voluptuoso,
mansiones de presidentes y alquimistas,
Villas casi italianas, quintas.
Mujeres de bronce y Hombres de trigo.
Estoicamente triste, lacrimoso, esperanzado y desesperado.
Iglesias y Terreiros.
Padre del fracaso y Madre del futuro.
Quizás.
Y árboles hermosísimos.
Como el de ahí, a tus espaldas.

Campo luego, la via del ferrocarril...






foto 1: vista de la bahía desde el Cerro (calle Barcelona).
foto 2: vista del Cerro e isla del Bizcochero desde "La isla" (La Teja).
foto 3: deriva sobre mapa de Capurro y La Teja propuesta por jntkdvr.

Thursday, January 22, 2009

Sálvanos!


a J.L B. y O.K.



Salim bullía de sueño. Setecientos eones, eras oníricas susurrantes.
Fabulosos paisajes, interminables desiertos sobre playas interminables, corceles rampantes de inextinguible coraje, espadas saciadas de sangre en triunfantes batallas.
Gigantes y gnomos, graciosos eunucos dorados y ébano, entre bellísimas doncellas de todas las pieles (mieles), leones, panteras, serpientes desplazan el silencio en harenes caprichosos; rodeados de brillantes columnas de mármol blanco y negro y suaves fuentes, en melodías de aves y frescos cantos rodando en el agua sutil de los jardines, caricias de la brisa entre las llamas azules de las cortinas de seda.
Tibios labios susurran al oído: -Salim, Salim ¡Ven, sálvanos!

Los párpados arrastran al zenith la visión somnolienta de Salim.
Grises nubes, refulgen gigantescas alas de plomo.
Nadir: estampidos secos, abrasan las balas surcando el pecho trepidante del buen Salim.
Negro punto de la boca, fusilánime yace.

Tuesday, November 4, 2008

Salsipuedes


( dijo Astllr: "La chica no ha muerto, jntkdvr, convénzase. Ella se ha levantado luego, ha caminado como una zombie durante varias cuadras completamente inconsciente, a vuelto a la conciencia semidesnuda en el living de su casa, jnt, su casa de afuera, justo en el momento en que su señora y los nenes se fueron al Géant.Y ni Ud. ni ella saben por qué se han encontrado allí, cómo llegaron a eso, y ella siente como una soledad radical, y Ud. como una compasión.Piense además que fue la casita del Pinar que hicieron con tanto sacrificio, jntkdvr, piense más, piense que es el día que la ocupan después de cinco años de obra donde Ud. mismo hizo la planchada con unos amigos, y que todo esto sucede en el mismo día de la inauguración de la casa, cuando la familia va a hacer las comparas para la fiesta y el verano está por comenzar...")

Yo la encontré cuando iba comprar las cosas al Geant, para festejar la culminación de la casita con mi familia. Esa es la verdad.
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Como les dec{ia era un domingo soleado. Mi familia se iba a la playa. Y como todo el tiempo me pasa, me preguntaba si haber hecho la casa e inclusive el festejo (mi familia es muy de festejar los logros de sus integrantes) ten{ia sentido (el acento de mierda de este teclado cambia todo el tiempo de lugar, asi que lo voy a dejar como venga).Igual estaba contento, por la cara de mis hijos, sobre todo la mas chica. Para ella todo tenía sentido, siempre que pasaba algo le brillaban los ojitos. Y hacía planes, para todo. Tambien había sido una fuente de bienestar con mi mujer. Mucho había errado antes de encontrarla. Me miraba siempre con una ternura que era un alivio, inmenso.
Yo había pasado x varios infiernos antes, bueno en realidad los infiernos bullían enn mis entrañas. Pero con ellos parecían lejanos.
Pensaba: asado o vacío, pamplonas, pechito de cerdo, cerveza o vino, helado.
Cuando helado, clave los frenos en el semáforo.
La veía caminar trastabillando por el cantero infernal de ]Gianatasio la melena ondulada y negra, negra brillante, le tapaba el rostro, err{atica y descalza, con con un andar firme en los muslos y las caderas, aunque era mas bien menuda. Será una noche de borrachera o circunstancia similar, pensé, ví que se venía al cruce.
Antes de que lo pisara, en el momento en que cambiaba la luz y yo aflojaba el embrague acelerando levemente, (oh como me gusta dominar las máquinas como si fueran parte de mi cuerpo) cayó de costado, unos metros delante del auto.
Lo detuve sin problema y lejos aún, sin peligro para ella.Toda mi atencion se centró en el cuerpo tirado en la calle, cuando bajé. Sintió el golpe de la puerta que se cerr{o y me miró con unos ojos grandes y negros, como yo nunca había visto en mi vida, una tez trigueña y rasgos suavemente filosos.
Yo prendí un cigarro, en estos casos lo mejor es tomar las cosas con tranquilidad.
Ella se ladeó un poco y con agrietada voz me dijo, me das uno?
No, no creo que sea lo mejor, querés agua? Tenía un raspon grande en la frente y otro en la pierna que le rompio el pantalon en el muslo, bajo la nalga, estaba descalza.
Tengo mate en el auto, pero mejor llamo a una Emergencia, para que te lleven a curarte.
No es nada, seguí nomás.
Te arrimo a algún lado si querés?Que t paso?
Un auto me empuj{o a la banquina de madrugada, creo que lo v{i de vuelta al amanecer.
Mirá viene un patrullero, lo paro y ya t llevan al sanatorio y denunciás...
No dejá, dame un mate.
Escuchame -ahí la levante de los hombros, tomandola de espaldas, sentí su peso liviano y flexible y su espalda en mi torso y su pelo finísimo y negrísmo en la boca y su perfume sucio y embriagador- la subí al auto, yo te llevo a la policlínica.
No se resistió.
¿Como te llamás?
Macarena. Se acomodó en el asiento de atrás.
Tomá un mate. Y lo hizo con los ojos cerrados.
Mirá entremos a la policlinica, ahí esta.
No, no tengo nada, todavía nos van a preguntar cosas, si vos me atropellaste, y van a buscar testigos y... dale, andá donde tengas que ir, yo me recupero un poco y me voy. No, no me pasa nada.
Paré en una farmacia, compre iodofon, gasa y la cinta esa para pegar la gasa, agua oxigenada. Tome rumbo a un lago (una vieja arenera) y paré en seguida.
¿Que hacés, nadie te pidió nada?
Ya sé, pero tenés que curarte, un poco. Ah y te compre estas alpargatas.
Gracias.
Me bajé del auto a fumar, mientras se curaba. Miraba unos gansos que daban vueltas entre la arena, los juncos y alguna acacia, persiguiendo unos gorriones y sacandoles la comida a las gallinas.También se arregló el pelo y era muy linda, muy decidida.
Mirá yo tengo que ir al supermercado (había pasado un tiempo generoso y casi no tenía mas guita), te dejo en una parada, tenés guita?Tenés a donde ir?
Que te importa.
Disculpame, pero no estas en posición de ser tan grosera.
Sabés en que posición estoy.
En la posición de irme al carajo.
Me voy al chuy, ves esto?
Y sacó un fajo de billetes grueso, 20 o 30 lucas o más.
¿Querés venir?
¿Que?
¿tenes miedo?
Mirame.
La miré.
Dijo gracias con una gran sonrisa de dientes parejitos.
Te quiero garchar.
Se paró delante mío me abrazó y me dió uno de esos besos fundentes, colgada, un beso de fragua, que te queman los labios, el cuello, los ojos y el pecho.
Me separé y me senté al volante.
Ella subió (sos un tarado murmuró)
Arranqué, aceleré y levanté hasta 130 o 140 convirtiendo los árboles del roosvelt en una ráfaga verde y los autos que pasaba en estelas, desdibujadas caprichosas.
Me paró un policía de tránsito, era medio enano, al final del parque roosvelt.
Me multó (hizo su trabajo) y me fui.
Por el espejo me miraba fumando divertída.
Yo te pago la multa, dijo.
Entré al estacionamiento del hiper. Y me fui a hacer mis compras, con los dientes apretados, mirando para abajo, caminando con fuerza. Atropellé un carro y me caí en el asfalto.
Que hacés J? me dijo mi prima Ana, mientras me ayudaba a levantarme. Que golpazo. Todavía estás por comprar las cosas?. Dale, vamos que te ayudo...

Senderos que se bifurcan 1:
Oh, hola Ana, pará que me doblé el pie. Uy, se me rompieron los lentes tambien, que mala liga...
Jotaaa, siempre en otra, casi me tirás el carro...
Perdoná, pará que no me puedo parar... (me dolía mucho).
Levantandose los lentes y frunciendo un poco el ceño Ana me pregunta:
¿Quien está en tu auto?
Lo que? dije mirando al fuska que arrancaba y se alejaba (y Macarena adentro me saludaba mostrando sus lindos dientes).
¡¡me esta robando el auto¡¡.
Como? Mirá te tiró algo por la ventana, Son billetes¡
me tiré de espaldas
sobre el asfalto caliente del estacionamiento
cerré los ojos
estaba muy cansado
el calor se condensó a límites indecibles,
el asfalto se fundió y me fui hundiendo en el piso,
y al abrir la boca para gritar se me metió hasta la garganta,
mientras oía la voz lejana de mi prima:
¿siempre sacandole el culo a la jeringa vos?

Thursday, October 9, 2008

La vuelta del aliado


IV

La furia de El Aliado era devastadora
toda Retrocedonia temblaba.
Su melena se sacudía a un lado y otro con violencia
golpeando con fuerza en el tajo, con lo que fuera.
Tomó primero la torre vidriada
y la hendió como una daga.

Somewhere over the rainbow
Blue birds fly
And the dreams that you dreamed of
Dreams really do come true ooh ooooh


Y la sostuvo como hacen los que carnean las ovejas
(dejando un ratito el cuchillo en la yugular,
sintiendo el temblor, el vacilar de la vida
comenzar por la punta y en el desliz del filo
y de la lana que se tiñe de rojo
y se traslada al cabo, a la mano
al cuerpo y al alma
mientras la pata loca se sacude
aferrándose al aire desesperado.

Someday I'll wish upon a star
Wake up where the clouds are far behind me
Where trouble melts like lemon drops
High above the chimney tops thats where you'll find me oh

Con un carguero gigantesco tiró la puerta
de la muralla y los edificios que daban a la plaza,
volaban palmeras y voló finalmente el Salvo
(aún se pueden ver los cuatro reactores
y la punta de la nave en la isla de Flores).
El agua de la bahía le daba a la cintura.

Well I see trees of green and Red roses too
I'll watch them bloom for me and you
And I think to myself
What a wonderful World

Finalmente con sus manos
separó la vieja ciudad del continente
tomándola por la grieta cavada en el tajo
en medio de las olas gigantescas
y una tormenta de sonido ensordecedora
salía de la boca oscura, aterradora
y la sangre de sus manos tiñó el río
y entró por los arroyos
y coaguló en las playas

Well I see skies of blue and I see clouds of white
And the brightness of dayI like the dark
and I think to myself
What a wonderful world


Avanzó sobre la vieja estación en ruinas
y comenzó a golpear con el puño
la gran torta de merengue
en medio del vacío de la muerte
y de la velocidad de la depravada avenida
y caían las piedras blancas y los ornamentos
mientras golpeaba como un martillo
hasta que cayeron sus manos astilladas entre las piedras

The colors of the rainbow so pretty in the sky
Are also on the faces of people passing by
I see friends shaking hands Saying
"How do you do?"
They're really saying, I... I love you
I hear babies cry and I watch them grow
They'll learn much more
Than we'll know
And I think to myself
What a wonderful world (w)oohoorld

Como un boxeador anonadado
miró sus muñones que chorreaban,
más que chorreaban se derretían
como barro que se va licuando
y sus gotas oscuras en el agua se volvían peces.

Otra vez miró al cielo, clamando
y alejándose de la ciudad
y todos (los que quedábamos)
mirábamos aterrados desde la ladera del cerro.

De pronto se volvió
y se lanzo abrazándolo todo.

Someday I'll wish upon a star
Wake up where the clouds are far behind me
Where trouble melts like lemon drops
High above the chimney top that's where you'll find me
Oh, Somewhere over the rainbow way up high
And the dream that you dare to, why, oh why can't I? I hiii?

Encendiéndose en una luz verde intensa
que antes de que tocara los edificios, las construcciones
cuando aún estaba suspendido en el aire
tornóse púrpura y luego se expandió
como un torrente iridiscente por las calles
hasta el último rincón de la bella Italia
de la villa de los dolores, del nuevo parís del bel vedere
de la punta de rieles (con sus calles de constelaciones)
y del paso del molino
y, en fin, de toda Retrocedonia.
y todo tomó un color tan intenso
tan luminoso que nos encegueció.
como mirar el sol.

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lo que sigue ocurrió antes, despues o no sé bien cuando pero está misteriosamente relacionado
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Cuando salí a la calle la gente comentaba
que todo volvería a ser como antes
y que todo estaba bien
y que la gran escenografía de edificios vacíos de la ciudad vieja
servía para películas de Hollywood
y eso era tener patrimonio
y en eso me llamó Astllr al celular (aunque él no usa)
me parece que habría que refundar esta ciudad, me dijo.

Yo volvía al cerro como en un ensueño
subía por Viacaba que luego se llama Avenida
José Batlle y Ordoñez, atraído por la nube,
que había visto desde la ruta,
se iba apoderando del Monte
y decía una pintada precaria en las rocas
de la cima de Precariopolis:
TURISTA: JESUS TE AMA

Y arriba de esas rocas habían los restos
de un ritual umbandista con copitas rojas chiquititas
con maíz adentro y adornitos de plástico
rojos y celestes y blancos y un ganso blanquísimo
en el medio de la escena

Y no creyendo que era un ganso
lo levanté con un palo
(mientras le contaba lo que veía a Astllr),

Tenia las puntas de las alas grises como las nubes
y del tajo que habían hecho para cortarle la cabeza
aún salía un fluido amarronado, medio ocre
como el lodo derretido del Aliado!

¡Me parece que ya lo hicieron, LA VOLVIERON A FUNDAR!!!!,
le grité a mi querido amigo
y tiré el celular a la mierda, colericamente resignado,
mientras el frio intenso de la nube tapaba
ocultaba toda la ciudad y la bahía
y una luz intensa y fría desde arriba me congelaba la nuca
y la sangre.

nota: los versos alternados en la primera parte del texto pertenecen a los temas
"somewhere over de rainbow" y "what a wonderful world" combinadas en la versión de
Israel Kamakawiwo Ole
..


.

Friday, June 6, 2008

El Aliado

"...the old oracle said:
All things have two handles:
beware of the wrong one."
-Ralph Waldo Emerson


El Aliado I

El sol no brilla en Precariópolis
quizá no vuelva a ocurrir.
La criatura asoma su fétida cabeza de espanto
desde las hondas carnes de la tierra
a la superficie no menos corrupta,
tirando dos araucarias gigantescas,
antes de terminar de sacar sus hombros afuera.
Su profunda queja ensordece
las almas atribuladas de niños y mujeres
que pasean, bah ya corren, con el corazón en la boca
y la boca ahogada por la angustia y el grito, en el parque.
Un mendigo, un desterrado, un sucio y meado
mira mientras arma su cigarrillo y murmura:
El Aliado

El Aliado II

El Aliado caminaba lentamente
manteniéndose x momentos casi totalmente
afuera de la superficie y por momentos
hundido en la tierra hasta quedar solo con la cabeza afuera
de las calles, avenidas y plazas de Precariópolis.
Por donde pasaba quedaba el rastro de humores fétidos,
pero también se desprendían cosas de su cabellera,
(formada x largas tiras o cintas o cilindros flexibles
como masas de jugar, de colores verdes tornasolados o negros)
al tocar el piso esas masas viscosas devenían en niños la mayoría de las veces,
también en perros o en gaviotas.
Los niños eran tomados inmediatamente por las mujeres jóvenes
que eran parte de la multitud que poco a poco comenzó a seguirlo.
Digamos que la mayoría huían aterrorizados por su figura,
por sus aromas de ultratumba o
por los alaridos que lanzaba de vez en cuando hacia los cielos de plomo,
como exigiéndole a Dios o al universo en un angustioso y exiguo discurso.
Entonces, los que le seguían eran la escoria,
los que no tenían otra cosa que seguir y menos una esperanza o una utopía.
Eran las víctimas de las utopías.
Las lágrimas de El Aliado eran casi permanentes y al mojar la tierra,
el pasto se volvía algo más verde y la tierra se aliviaba.
Y el alivio llegaba también para las personas que se mojaban.
Los niños se divertían bajo esa lluvia de pesadas lágrimas saladas y su alegría se volvía más contagiosa.
Sin embargo yo, siendo parte de esa multitud, sentía cierta ajenidad,
molesta, como si hubiera algo que me inquietara y no pudiera
disfrutar del todo de la alegría de esos niños
y de esa conmoción absoluta que se desplazaba por las calles.
Porque no tenía la certeza de que todos estuviéramos experimentando
lo mismo y por otra cosa …
Y entonces esa espina se fue materializando en una pregunta
por negación, por absurdo.
Si estábamos con El Aliado, ¿habría un otro, El Adversario?
El Aliado III

Oh, San Felipe y Santiago
luego Muy Fiel y Reconquistadora
ahora Precariópolis al pie del Monte
(que te entregó su nombre).
Perla del Finisterre,
atalaya de Sansueña,
nunca jamás del Nunca Jamás.
Conmovida estas en tu decadente inquietud.
Tus poetas casi han muerto,
tus cantores están mudos,
tus muchachas ya no ríen.
Sólo el sordo volar de la bolsa,
el loco viaje del nylon,
el canto de algún gorrión
se yerguen sobre los edificios
que has parido para tu vanagloria.
Y las copas altas de tus árboles
te ocultan un poco tus propias heridas
tus propias escaras de la quietud mortal.

Conmovida estás por los afanosos pasos
de este príncipe que te recorre inquieto.
Ángel informe de oscuro semblante
(como todo hijo de la tierra),
porte nauseabundo e inabarcable
y luz en los ojos para que los sometidos vean.

que quedará de tí!!
que será de nosotros!!