Thursday, February 25, 2010
no llores por mí, melódico
Friday, February 12, 2010
Río del Estío
Niños rubios, hasta casi blanco el cabello y lacio, y los ojos celestes dos y verdes otros dos y ambar la quinta.
Bañandose en el río, en la punta este, en la desembocadura del arroyo, que formaba como una laguna, desde las rocas de areniscas de la formación geológica San gregorio-Tres Islas. Rocas inmensas parecían, algunas como bloques redondeados de dos o tres metros de lado y otras con un hábito mas laminar, que se desgranaban en arena fina y limo frotándolas con guijarros de cuarzo o con el acero de los cuchillos, con cierta dificultad. Y el rio Negro (azul)las lamía en la orilla, suavemente, enfrente justo enfrente, a unos 500 o 700 metros de la isla de sauces y detrás el campo de Lopez, ya en Durazno. Del otro lado del arroyo, al este, cerquita, un médano blanquísimo
de arena muy fina.
Había un montículo de rocas, en el río, que emergía casi hasta la superficie a unos 20 metros de la orilla, un poco mas allá que un tronco negrísimo que se abría en una horqueta a unos 50 centímetros de la superficie del agua y brindaba un exelente lugar para el "lanzamiento" al agua.
- Dale sí, andá hasta el tronco, tirate al agua.
Por momentos había rocas en el fondo o más hacia el arroyo, barro.
Barro negro, que se metía, fluía, entre los dedos de los pies cuando pisabas.
Que se volvia fibroso hacia la orilla, en los estolones de los primeros pastos.
Pero para el lado de las rocas era muy profundo y cuando te lanzabas, desde el montículo o el tronco apenas entraba tu cabeza al agua dulce ejerciendo la fresca presión que se extendía a todo el cuerpo, oyendo primero un estrépito interior al atravesar la superficie, el sonido líquido, burbujeante y luego el silencio refrescante de la profundidad. Buceabas en la naturaleza mas flexible y liviana del pez, ya veías todo pardo oscuro y luego negro, como si el río te cerrara los ojos. Como si te volviera a recibir un útero infinito, aliviando el calor agobiante y la gravedad pesada del estío. Y deambulabas unos instantes dentro del agua tocando el fondo de rocas o de barro, en la oscuridad fría (a veces tenía la sensación de que el cuerpo cambiaba de naturaleza, de materialidad en esa circunstancia) y luego ascendías como una flecha desde abajo, desde el leve empujón con los pies apoyados en el fondo y luego moviendolos levemente y abriendo los brazos como alas para apoyarte en lo negro y volar hacia arriba, hacia la luz leve,comenzaban a abrirse paso los rayos solares penetrando como cintas metálicas en el agua llena de partículas pequeñas, hasta que por fin la cabeza, mojada, chorreando brillante, emergía a la luz, a la brisa cálida a la superficie azul del río y del cielo celestísimo que te hacía entrecerrar los ojos y al médano blanco enfrente, a las rocas y a los sauces lejanos, al campo verde o amarilleando dando de pastar a vacas, caballos, ovejas; a los niños, tus hermanos, que pescaban con sus cañas o corrían y peleaban.
Ahora eran cuatro o sea cinco contigo, una niña más se había sumado a las otras dos pequeñas, con el pelo blanquísimo y brillante y los ojos ambar.
Nadabas solo o compitiendo (a ver quien llega mas lejos o mas rápido),acompañado por tu hermano (eso saca temor a la distancia, a los remolinos o vaya a saber a que monstruos que guarda esa negrura sumergida) hasta el medio del río, -no se podia cruzar a la isla-, hasta llegar a otra perspectiva de los montes, de las playas de arena, de las casas o del campo y a otra aún un poco mas allá.
O cruzar a los medanos del campo de Romualdo a buscar "piedras de indios".
Y nadar y flotar livianamente observando las cosas con los ojos justo encima de la superficie (como los capinchos) sintiendo un poco de miedo porque papá y los hermanos se ven chiquitos, hasta que papá te hace señas con los brazos de que hay que volver.
Ya en las rocas, las mojarras y los dientudos, los cabeza-amarga, pejerreyes a veces bagres, salian vibrantes al final de las lineas de tanza empalmadas a la cañas, vibrando, viboreando, emitiendo brillos plateados, azulados, mojados, peleando con las manitos que los agarraba (sintiendo los impulsos nerviosos de la carne del rio)
y los desenganchaba del anzuelo. Y a veces se juntaban las cuatro o cinco cabecitas curiosas agachandose a mirarlos, a tocarlos, "judearlos". Eventualmente quedaban -los peces- un rato en un charco nadando o en un balde, hasta que se acababa el oxigeno del agua y quedaban panza blanca arriba.
Ocurrían pleitos:
-Papá, L y N están matando a los pescados y no los van a usar para carnada.
-Gurises!!!
-No le hagas caso a esta mongólica que no sabe nada, papá!
-Tiene razón papá, estamos matando solo a los cabeza-amarga, los estamos abriendo para ver que comen.
-Vayan a bañarse, si no quieren pescar, o a buscar piedras, no jodan!
-Siempre las defendés a estas pendejas.
-Cuidado con la boca N que te volves a las casas.
Algunos peces (por rareza o capricho) volvían vivos con ellos en el balde para dejarlos en el bebedero para el ganado, de hierro, largo, al costado del galpón. A veces los agarraban del charquito o del balde con la mano, jugaban. Los miraban a sus ojos de pez y a su boca que se abría y cerraba inutilmente como sus branquias en el aire y sus escamas brillantes. A los cabeza-amarga, esa porquería, los reventaban contra las rocas. O los dientudos, les sacaban los ojos, los abrian con el cuchillo y les sacaban las tripas y las tiraban al agua y los cortaban, fileteaban hasta daditos chiquitos o tiritas para usarlos de vuelta como carnada clavandolos en los anzuelos con cuidado, pero igual se pinchaban. A los pejerreyes al final de la faena, de baños y pesca, los mataban torciendoles la cabeza hacia "la nuca", luego los "limpiaban" los dos hermanos mayores, dos, con sus cuchillos -"sus" propios cuchillos criollos de mango de plata con incrustaciones de oro o los brasileros de pesca, mejor, que sacaban de sus vainas de cuero brillantes del roce - que habían afilado antes, frotando con cuidado y rapidez sus filos longitudinalmente contra las piedras que
servían para afilar o "chairandolos" entre sí, produciendo ese ruido metálico, agudo y cortante; luego desescamaban los peces desparramando brillo por rocas y agua,luego enjuagaban en el río, -el sol ya estaba anaranjado gigantesco cayendo al agua del arroyo-, los abrían clavando la puntita del cuchillo en el ano cortando por la panza hasta las branquias, tiraban las visceras al río (las mojarritas agitaban la superficie del agua y brillaban empujandose en el ansia de comerlas), los enjuagaban nuevamente y al balde. Las hermanitas mayores M y A, con los cabellos brillantes de sol, las pieles enrojecidas, los ojos luminosos y sus pequeños trajes de baño de colores que a veces les quedaban algo grandes, ayudaban en el enjuague o jugaban o juntaban las cañas, revoloteando, agitando el aire con sus movimientos y sus palabras.
Estaban encantadas con la nueva pequeña, que había resultado otra hermanita I, de pelo lacio y blanco brillante, tan pequeñita y delicada, y se la disputaban entre ellas y a la madre, que no era la suya.
El padre que luego de la siesta interminable de horas antes, había salido de mal humor, rezongando: que las cañas, que este jeep (Land Rover del '62) de mierda y que dale con la portera y el mayor, asustado, bajaba corriendo y se trastabillaba desde sus chancletas con una piedrita y demoraba en recoger unas piñas con piñones del piso ya que la abuela Marta hacía unos budines deliciosos con ellos.
- Dale boludo, despues van a juntar..
En el asiento de atrás N y las niñas provocaban y peleaban a gritos y puños (sobre todo A, de hábito mas salvaje) y mordidas
-¡Carajo, quédense quietos o Volvemos!
y su mujer
- Calmate por favor.
Y lloraban las pequeñas
Siempre pensaba el Padre, mejor ir caminando, eran 7 cuadras, pero tenía que llevar el auto para llevar a la chiquita y las cosas.
Por suerte sacaba fotos, porque las cosas se olvidan.
Aunque a veces la foto interfiere con el recuerdo y se termina imponiendo por su materialidad y el recuerdo en su evanescencia, en su vaguedad, se vuelve líquido y se diluye feliz en lo negro del río.
Thursday, January 28, 2010
espíritu burlón
Un par de años antes había tenido un fin de verano extraño:
dos invitaciones:
Una para ir a Cabo Polonio con C, preciosa y audaz y algo mayor que yo, con quien andaba namorando en ese momento. Había visto con ella la asunción de mando del gobierno democrático luego de los 13 años de Dictadura y unos festejos, con shows en la explanada municipal y en la Plaza Cagancha.
Otra para ir a Tacuarembó a conocer una estancia que habían adquirido mi padre y sus socios cerca de Tambores. Tenía una sensación de un lento deslizamiento de la situación de mi padre hacia la nada y casi la certeza de que iba a ser algo decepcionante ir ahí. Sin embargo, hacía varios años que no hacía nada con mi padre y mis hermanos.
Me fui a Tambores.
Y los resultados fueron los desastrosos esperables, que no vale mucho la pena describir con detalle, salvo algunos paisajes y una ida a un quilombo triste y de aroma empalagoso de Tacuarembó, con mi hermano, mi viejo y un lamentable socio que tenía. Debo decir que llegué a la cúspide del absurdo. No quería estar ahí de ninguna manera y lamentaba hondamente no haberme quedado en Montevideo o mas dolorosamente no heber ido al promisorio Cabo Polonio. Ví claramente el fondo que había tocado mi viejo, sentí un quiebre profundísimo con cierta felicidad de mi infancia asociada al campo, el río, los caballos, mi padre y mis hermanos.
Me sentía un ser pegajoso y estúpido, hundido en una situación absurda e imposible.
Volví al fin a Montevideo.
Luego de una reunión de un grupo de caminantes adolescentes en el que participaba, al otro día de llegar; un amigo, compañero de correrías y descubrimientos, me dice: che, tengo que hablar con vos. Y yo dale, vamos a la parada (del bondi) y me contás.
Entonces me confiesa que habia tenido una historia con C (preciosa y audaz y algo mayor que yo), lo cual me dejo ahogado, pero no tanto como había imaginado ante una hipotética situación similar. Que quería que me enterara por él, que era un hijo de puta, que había sido un momento, que se dejo llevar...
Aún con el malestar tenía cierta sensación confortante con mi amigo, aunque tuvimos un tiempo distanciados. Le agradecí en verdad y le dije que me decepcionaba un poco y también que era esperable que algo asi sucediera con esa mina.
C (preciosa y audaz y algo mayor que yo), me llamo ese mismo día, esa noche nos vimos.
Yo tenía una sensación de orgullo herido, hablamos y yo dije mirá nunca mas, y con cierta soberbia rechazaba sus acercamientos.
Pero realmente la bronca que tenía era conmigo y ese espíritu melancólico, estúpido o cagón, que se burló de mi.
Y ahora tengo ganas de leer esto de mc cartney:
Blackbird singing in the dead of night
Take these broken wings and learn to fly
All your life
You were only waiting for this moment to arise
Black bird singing in the dead of night
Take these sunken eyes and learn to see
all your life
you were only waiting for this moment to be free
Blackbird fly, Blackbird fly
Into the light of the dark black night.
Blackbird fly, Blackbird fly
Into the light of the dark black night.
Blackbird singing in the dead of night
Take these broken wings and learn to fly
All your life
You were only waiting for this moment to arise,
You were only waiting for this moment to arise,
You were only waiting for this moment to arise
foto de tapa: Escultura que se encontraba en un bonito hotel y restaurant en La Coronilla, Rocha, ruina de una construcción de los años '70 del siglo pasado. Este año tambien fue destruido el Rapa-nui. Tomada en enero del 2008, con la perspectiva hacia el Brasil.
foto final: vista parcial de una obra de KNCR-CRU en la calle Adolfo Berro esq. Buschental. Barrio Prado.
Saturday, January 9, 2010
Vendedor de Humo (Røg sælger)
porque tenés esa dudosa habilidad
vas por las calles pergeñando quimeras
que impresionan como buenas ideas
y sin embargo, por ahí te empantanás.
Despues...
Despues te atacan apretadas angustias
por esas cosas que no podés concretar
mucho te duele la lucha por el mango
y en el boliche de la vida te quejás.
Son tus amigos, viejos cómplices de farra,
-los que te bancan a oreja y donaciones-
se miran entre ellos ya no te aguantan mas
un día de estos se cambian de parada
y te dejan colgado a vos y a tu penar.
Tu vieja y tus hijos te miran extrañados
con una mezcla extaña de bronca y de piedad
si vos sos macanudo, amable y entrador,
te quedó la pelota picando tantas veces
Vendedor de humo, mejor andá pensando
en dar vuelta la taba, dejate de soñar,
si no te gusta como funciona el mundo
anda eligiendo un arbol que te acune
Gil!!!
Sunday, December 27, 2009
Ruina modernista
el cuento de la ruina
pues como el árabe lo sabe
el contar y la ruina
son una palabra sola.
Yo era joven y ardía, deambulaba
entre los bares y las camas y hablaba
por teléfono, largamente, me acostaba
con todas las que podía, que eran muchas,
todas distintas y todas iguales.
Una madrugada la encontré: yo volvía
fresco de una orgía melancólica
y ella bebía sentada pacientemente
en un zaguán una cerveza de a litro
blanda y prolijamente mientras miraba.
Mentalmente la llamé
(como mi nombre es Jano)
Juno.
Juntos tuvimos un algo pitagórico
que nos volvió durante un tiempo
uno.
...
Volví a verla en una conferencia.
Hablaban de autopistas
y ciudades visionarias para ancianos
en algún lugar de Punta Yeguas
los croquis eran imprecisos.
Ella repartía canapés y me traía
repetidas copas de champaña que bebimos
entre risas y miradas envidiosas.
La música era adecuada.
(Me dijo que tenía un teléfono blanco
con un cable blanco, que adoraba).
Nos vimos una noche, luego dos y tres,
cinco seguidas, apenas comíamos, bebíamos agua.
Todo había empezado así:
desnudela
se sentó sobre mí
como una niña y se pintó
el cuerpo con tinta roja.
¡Cuántos besos te di!
¡Cuántos besos te daría!
En aquel tiempo debí cruzar
a Buenos Aires, otra conferencia:
presentaban el disco “Bocanada”
que tanto impresionó mi juventud.
Y cité por muchos días los versos del poeta.
Y canté las melodías por semanas
Iluminándome
el artista
el alma.
Pero un día escuchaba distraído
y reparé de súbito en un verso
preciso e indelebilidísimo
y supe que alguien moría
y esto se repitió tres veces.
Tres veces escuché el verso
tres veces murió alguien:
un amigo del que ya nada sabía
un familiar enfermo
un lejano conocido.
(Si escuché dos veces más
fue porque no lo creí.
¿Presentía o producía?)
Luego olvidé.
...
La luna caía entre edificios
bien encima de la calle.
El mirador de enfrente
se azulaba cada tarde
de primordiales sombras delicuescentes.
El faro de la aduana
se instalaba en ti.
...
Una tarde no muy tarde
descubriste a la ligera
“Bocanada”.
Vi tus ojos encenderse
de amarillo y verde
como anisadamente.
Quise detenerte
pero... ¡no sé!
confié en el azar
que hasta entonces creía sutil y delicado:
tu piel blanca iridiscente, tus cejas
como pájaros negros remontando.
Y entonces escuchaste el verso
Y tres veces murió alguien:
un conocido lejano
un amigo de quien nada sabías
un familiar enfermo.
¡Ah, tus ojeras dilatáronse
en la misma faz del crepúsculo!
¡Y yo navegué en la arruga de tu frente
en espasmos que acompasaban torpemente
tus palpitaciones, en una melancolía
como impávida, casi eucarística!
Luego vino un temporal.
Luego sangraron los días.
Cierta mañana te sorprendí
escuchando una música africana
y al anochecer partiste arrebujada
por los densos vapores de tu buque.
Cruzaste dos mares
y adivinaste el futuro.
Pero no contabas historias.
Pasado el tiempo, recibí una carta pavorosa
escrita de tu mano, que adivinaba
finamente obscurecida
“¡Oh Sumo Genio de las cosas!
Todo tenía un canto, una sonrisa, un modo...
Un rapto azul de amor, o Dios, quién sabe,
Nos sumó a modo de una doble ola,
Y en forma de ‘uno’, en una sombra sola,
Los dos crecimos en la noche grave...”
Friday, December 25, 2009
Wednesday, December 16, 2009
felicidades

En sus "Estudios sobre la fenomenología del amor y el desamor"el filósofo contemporáneo y poeta romántico austríaco (actualmente disfrutando de una década sabática en el Rio de la Plata, más presisamente en Tacuarembó) Walrrus Vonhoeffer, propone una serie de observaciones sistematizadas y afirmaciones que, sin constituir un cuerpo teórico sólido o blindado, son estimulantes y provocativas al ingenio del lector atento. Sobre todo si se leen a la sombra de un árbol en un día tibio, disfrutando de una bebida inspiradora o recibiendo las gracias de la buena compañia, cerca de una playa de Maldonado o Rocha durante una siesta estival.
Sin embargo, han surgido voces críticas, aunque tampoco del todo lúcidas, como la de Luvdwig Antofagasta, quien ha sostenido temerariamente que esta obra es nada mas (y nada menos) que un refrito del famoso ensayo "Ars Amandi" del agraciado poeta romano Ovidio. Afirmación que pudiera tener algun viso o alguna conexión con la realidad si no fuera por el hecho de que el bueno de Walrrus no conoce a Ovidio o a su obra. Y su nombre le provoca unos accesos de hilaridad tales, que no puede evitar que el torrente de una estentórea carcajada le sacuda desde la punta del pelo a la de los pies, cada vez que lo oye. "No puedo plagiar a alguien, de quien no puedo evitar reírme durante horas, cuando escucho su nombre" ha sostenido con sorna en una entrevista reciente, luego de una larga internación debida a los problemas cardíacos provocados por aquellos inconmensurables accesos.
No ha dudado este fértil pensador (con mas de 23 hijos con las seis mujeres que se le conocen), en parafrasear al gran músico y poeta criollo Atahualpa Yupanqui, para transmitir sus conceptos."Las minas y las poesías se van por la misma senda" ha dicho: "Las minas no son de nosotros, las poesías son ajenas", para horror dela ortodoxia criollista rioplatense.
"Mis tesis son oblongas" ha dicho Walrrus, y efectivamente son más largas que anchas (dos veces y media), "aunque no infundibuliformes, porque no engañan". Estas palabras, debo decir, están llenas de sentido común y de cierta idiotez. En lo personal estoy convencido de que lo infundibuliforme no necesariamente engaña, pero entiendo que sea opinable.
"El desamor es una porquería", es una de las frases mas logradas de la obra, desde el punto de vista conceptual y estético. Transmite una vibración pocas veces lograda en libros de este género.
"El amor es una suerte de histeria mezclada con dependencia psíquica y hasta física, debería tratarse como cualquier adicción." Esta frase resume el original y corajudo tino de Walrrus con acierto.
Haciendo un raconto esquemático sus tesis podrían resumirse en:
1) La cultura ha generado la idea de la "Felicidad", que es a todas luces una aspiración (o peor una abstracción) inútil o por lo menos errónea.
2) Un camino necesario para alcanzar Felicidad es el Amor -es significativo que dedique Walrrus 67 páginas a discutir la existencia de un amor "eros" y otro "ágape"(genérico, fraternal), asi como al monstruoso "thanatos"(pulsión de muerte o destrucción o vuelta a la nada), polemizando con el propio Pablo de Tarso o San Pablo y hasta con Sigmund Freud, entre otros fecundos pensadores . Más significativo es aún que parte de este texto se halle tachado o con anotaciones manuscritas al costado del tipo: "que estupidez", "debí estar loco cuando escribí esto", etc.
3) Las relaciones humanas se sobrecargan (o recalientan) de significado y expectativas detrás del Amor (y ya aquí esta hablando de las tormentosas aguas de Eros, según entendemos, habiendo descartado cualquier otra disquisición al respecto de las acepciones) y la Felicidad. La foto de una orgía luego de las 48 páginas dedicadas a esto, acentúan el hecho del recalentamiento o sobrecarga.
4) La esquizofrenia y la depresión se hacen una fiesta en las almas arrasadas por los cortocircuitos y fracasos de todo el sistema afectivo, psíquico y la propia alma; generados a partir de lo planteado en el punto 3.
5) El desamor es una porquería, mucho más cuando es el plato que viene inmediatamente al amor -y adviene en invierno, en circunstancias de desempleo, enfermedad y/o hambre.
6) Ocuparse de algo como la botánica, el crochet o la mecánica de las naves espaciales es la mejor forma de alejar las hieles del desamor. También pueden servir las bebidas alcohólicas, las sustancias estimulantes del sistema nervioso central, el onanismo y/o el trato frecuente con putas.
Estos pensamientos mezclados con diversas bromas sobre filósofos, teólogos, fiolos y ministros de cultura; más fotografías pornográficas y cuadros del Bosco, hacen de la obra algo disfrutable y de muy ágil lectura, a pesar de sus 985 páginas.
Final y sospechosamente no deja de dar vueltas en mi cabeza algo que el libro sugiere, pero no explicita, y que un amigo -Ingeniero Agrónomo de gran sabiduría- me dijera:
"La felicidad no es una meta, no es una aspiración, es una forma de hacer el camino, de caminar".

ficha fotográfica:
Portada: "sirenas formando útero" (idea de Wonder), sobre fondo marino de algas fálicas. Barrio: La Teja, Calle Dr. Pedro Celestino Bauzá esquina Luis de la Peña. Jueves pasado.
foto post arriba: sin nombre, muro de bloques blanqueado a la cal, pintado con aerógrafo, sobre fondo de Casona. Barrio: Sayago, Calle Av. Sayago casi Aparicio Saravia, (cuando cambia a Shakespeare). Primavera.
foto post abajo: "mariposa-cartoon", "reja" de una hermosa ventana; es un bicho con alas de pescado, mirando hacia atras, mostrando el trasero. Barrio y ubicación: a 10 metros de la portada, hacia el arroyo Miguelete. Jueves pasado.
Saturday, December 5, 2009
lo que ocurría aquellos días
y luego la saga completa (escrita hasta ahora) de El Aliado, a los efectos de realizar el contrapunto con el video que se cuelga en breve.
Panteon de sueños
Ciudad bastarda
ya nadie te canta
dulce panteon de sueños
macachines dulces crecen en tu abandono.
Los caminantes miramos asombrados
tanta pasión
tanto desquicio
tantas lágrimas y trabajos tallados en tus paredes.
Los que cantamos tu muerte
los que velamos tus restos en silencio
queremos sentir tu garra
aprentando la garganta
desmintiendo nuestra letanía.
Buscamos culpables,
necesitamos culpables,
entonces invocamos a los espíritus
y danzamos a Ogúm o a Iemanjá
a San Felipe y Santiago
ofrecemos sacrificios innobles
lloramos Jesus te ama.
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El Aliado I
El sol no brilla en Precariópolis quizá no vuelva a ocurrir. La criatura asoma su fétida cabeza de espanto desde las hondas carnes de la tierra a la superficie no menos corrupta, tirando dos araucarias gigantescas*, antes de terminar de sacar sus hombros afuera. Su profunda queja ensordece las almas atribuladas de niños y mujeres que pasean, bah ya corren, con el corazón en la boca y la boca ahogada por la angustia y el grito, en el parque. Un mendigo, un desterrado, un sucio y meado mira mientras arma su cigarrillo y murmura: El Aliado
El Aliado II
El Aliado caminaba lentamente manteniéndose x momentos casi totalmente afuera de la superficie y por momentos hundido en la tierra hasta quedar solo con la cabeza afuera de las calles, avenidas y plazas de Precariópolis**. Por donde pasaba quedaba el rastro de humores fétidos, pero también se desprendían cosas de su cabellera, (formada x largas tiras o cintas o cilindros flexibles como masas de jugar, de colores verdes tornasolados o negros) al tocar el piso esas masas viscosas devenían en niños la mayoría de las veces, también en perros o en gaviotas. Los niños eran tomados inmediatamente por las mujeres jóvenes que eran parte de la multitud que poco a poco comenzó a seguirlo. Digamos que la mayoría huían aterrorizados por su figura, por sus aromas de ultratumba o por los alaridos que lanzaba de vez en cuando hacia los cielos de plomo, como exigiéndole a Dios o al universo en un angustioso y exiguo discurso. Entonces, los que le seguían eran la escoria, los que no tenían otra cosa que seguir y menos una esperanza o una utopía. Eran las víctimas de las utopías. Las lágrimas de El Aliado eran casi permanentes y al mojar la tierra, el pasto se volvía algo más verde y la tierra se aliviaba. Y el alivio llegaba también para las personas que se mojaban. Los niños se divertían bajo esa lluvia de pesadas lágrimas saladas y su alegría se volvía más contagiosa. Sin embargo yo, siendo parte de esa multitud, sentía cierta ajenidad, molesta, como si hubiera algo que me inquietara y no pudiera disfrutar del todo de la alegría de esos niños y de esa conmoción absoluta que se desplazaba por las calles. Porque no tenía la certeza de que todos estuviéramos experimentando lo mismo y por otra cosa … Y entonces esa espina se fue materializando en una pregunta por negación, por absurdo. Si estábamos con El Aliado, ¿habría un otro, El Adversario?
El Aliado III
Oh, San Felipe y Santiago luego Muy Fiel y Reconquistadora ahora Precariópolis al pie del Monte (que te entregó su nombre). Perla del Finisterre, atalaya de Sansueña, nunca jamás del Nunca Jamás. Conmovida estas en tu decadente inquietud. Tus poetas casi han muerto, tus cantores están mudos, tus muchachas ya no ríen. Sólo el sordo volar de la bolsa, el loco viaje del nylon, el canto de algún gorrión se yerguen sobre los edificios que has parido para tu vanagloria. Y las copas altas de tus árboles te ocultan un poco tus propias heridas tus propias escaras de la quietud mortal.
Conmovida estás por los afanosos pasos de este príncipe que te recorre inquieto. Ángel informe de oscuro semblante (como todo hijo de la tierra), porte nauseabundo e inabarcable y luz en los ojos para que los sometidos vean.
que quedará de tí!! que será de nosotros!!
El Aliado IV
La furia de El Aliado era devastadora toda Retrocedonia temblaba. Su melena se sacudía a un lado y otro con violencia golpeando con fuerza en el tajo***, con lo que fuera. Tomó primero la torre vidriada**** y la hendió como una daga.
Y la sostuvo como hacen los que carnean las ovejas (dejando un ratito el cuchillo en la yugular, sintiendo el temblor, el vacilar de la vida comenzar por la punta y en el desliz del filo y de la lana que se tiñe de rojo y se traslada al cabo, a la mano al cuerpo y al alma mientras la pata loca se sacude aferrándose al aire desesperado.
Con un carguero gigantesco tiró la puerta de la muralla y los edificios que daban a la plaza, volaban palmeras y voló finalmente el Salvo (aún se pueden ver los cuatro reactores y la punta de la nave en la isla de Flores)*****. El agua de la bahía le daba a la cintura.
Finalmente con sus manos separó la vieja ciudad****** del continente tomándola por la grieta cavada en el tajo en medio de las olas gigantescas y una tormenta de sonido ensordecedora salía de la boca oscura, aterradora y la sangre de sus manos tiñó el río y entró por los arroyos y coaguló en las playas
Avanzó sobre la vieja estación en ruinas******* y comenzó a golpear con el puño la gran torta de merengue******** en medio del vacío de la muerte y de la velocidad de la depravada avenida y caían las piedras blancas y los ornamentos mientras golpeaba como un martillo hasta que cayeron sus manos astilladas entre las piedras
Como un boxeador anonadado miró sus muñones que chorreaban, más que chorreaban se derretían como barro que se va licuando y sus gotas oscuras en el agua se volvían peces.
Otra vez miró al cielo, clamando y alejándose de la ciudad y todos (los que quedábamos) mirábamos aterrados desde la ladera del cerro.
De pronto se volvió y se lanzo abrazándolo todo.
Encendiéndose en una luz verde intensa que antes de que tocara los edificios, las construcciones cuando aún estaba suspendido en el aire tornóse púrpura y luego se expandió como un torrente iridiscente por las calles hasta el último rincón de la bella Italia de la villa de los dolores, del nuevo parís del bel vedere de la punta de rieles (con sus calles de constelaciones) y del paso del molino y, en fin, de toda Retrocedonia. y todo tomó un color tan intenso tan luminoso que nos encegueció. Como mirar el sol.
*ocurre en el Parque de los Aliados
**por la calle Centenario desde el Estadio Centenario rumbo al hipódromo de Maroñas
***Calle Juncal desde la Rambla sur a la Rambla Portuaria, tiene como eje la puerta de la Ciudadela.
****Torre de Antel, obturación de vidrio y fierro a la Estacion Central de Ferrocarriles de Montevideo.
*****Palacio Salvo, frente a la Plaza Independencia, edificio emblema del delirio.
******Ciudad Vieja, lugar donde se instaló la plaza fuerte, zona antigua y sepada de la ciudad por el tajo (que ocuparia la muralla)
*******Estación Central de Ferrocarriles de Montevideo.
********Torta de merengue: Palacio Legislativo
Wednesday, November 18, 2009
última entrevista al Niño Santo

Fui engendrado en un encuentro
Saturday, November 7, 2009
dos eras de locura colectiva

Después de dominar el ARTE
